El Test de la urea marcada para H. pylori, disponible en HMG, puede evitar la endoscopia

El descubrimiento de la bacteria Helicobacter pylori ha supuesto uno de los hitos más importantes en la historia de la gastroenterología. Su presencia en el hombre y los animales se conoce desde hace más de 100 años, pero fueron 2 investigadores, Warren y Marshall, los que la describieron por primera vez en mucosa gástrica asociada con gastritis crónica activa a principios de la década de los años ochenta.

H. pylori es un bacilo gramnegativo, microaerofílico, con forma de sacacorchos, que se caracteriza por la producción de la enzima ureasa, que desdobla la urea en amoníaco y dióxido de carbono.

La infección por H. pylori induce siempre la aparición de gastritis, además es causa de dispepsia no ulcerosa, úlcera péptica, un tipo de linfoma y cáncer gástrico.

En 1987, se introdujo por primera vez el Test de la urea marcada con carbono 13 (TAU-13C) para el diagnóstico de H. pylori. Actualmente, es un método que muestra una exactitud diagnóstica muy elevada. Este método es una técnica inocua y segura que emplea carbono no radiactivo, por lo que puede usarse en niños, mujeres embarazadas o lactantes, y que reemplaza métodos invasivos como la endoscopia.

El método TAU-13, disponible en HMG, es un método indirecto basado en la capacidad de la bacteria para producir ureasa. Si se administra urea marcada con carbono 13 por vía oral y hay H. pylori en el estómago, se produce dióxido de carbono marcado que luego es eliminado en la respiración. Por lo que nuestros pacientes solo deben soplar en un tubo antes y después de tomar una bebida sabor a naranja rica en urea marcada. El aire en los tubos es estudiado por espectrometría de masas, una exquisita técnica analítica, y nuestros bioquímicos analizan los resultados para llegar al mejor diagnóstico.